La Terapia con Células Madre mejora los Pacientes con EPOC y Enfermedades Pulmonares.

3 10 2011

La EPOC y la fibrosis pulmonar continúan siendo dos de las enfermedades pulmonares más frecuentes y de mayor incidencia en USA y Latinoamérica. Millones de personas que por años han pasado expuestos al humo del cigarrillo o al de las biomasas como la leña y otros, padecen de estas enfermedades que hasta hace poco tiempo no tenían ninguna alternativa de tratamiento médico.

Sin embargo, desde hace unos 10 años a la fecha, las investigaciones en este campo han avanzado considerablemente hasta el punto de que ya disponemos de un tratamiento cuyos resultados son positivos: reducen la dependencia del oxígeno, mejoran la calidad de vida del paciente, es de corto plazo (alrededor de una semana) y de muy bajo riesgo. Nos referimos a la Terapia con Células Madre provenientes del propio paciente.

Este tipo de tratamiento es una variante de los procedimientos hematológicos que durante más de 50 años han sido parte del arsenal terapéutico de los especialistas en enfermedades de la sangre. El procedimiento se basa en el hecho, científicamente demostrado, de que todos los tejidos  del cuerpo poseen algún tipo de célula progenitora capaz de regenerar los tejidos, incluyendo el sistema nervioso y el respiratorio.

En el caso del pulmón, las Universidades de Harvard (USA) y Parma (Italia) han demostrado más allá de toda duda, la presencia de células residentes en el pulmón que son capaces de crear nuevos alvéolos, bronquiolos y vasos sanguíneos humanos, aún cuando estas células hayan sido trasplantadas a un ser de otra especie. En estos experimentos, los científicos marcaron células madre pulmonares humanas y las trasplantaron en ratones donde se comprobó que dichas células generan nuevo tejido pulmonar con características y ADN humano dentro de estos animales. La respuesta a la pregunta de porque el pulmón no se regenera él solo si posee estos recursos, es debido a que este tipo de células son extremadamente escasas dentro del órgano y no alcanzan a cumplir su función regeneradora.

Por otro lado, hay áreas en el cuerpo humano donde las células madre son más abundantes. La médula ósea es uno de esos sistemas en los cuales la capacidad de regeneración es extremadamente alta, de tal forma, que todo individuo cada 120 días renueva por completo su sangre (especialmente sus células) a partir de una serie de células madres ó progenitoras que se convierten en células sanguíneas o se dividen en otras células progenitoras iguales a su antecesora, manteniendo la capacidad de producir tejido sanguíneo durante toda la vida de la persona, sin que se agote la existencia de las mismas.

Pero esto no es todo. Se ha comprobado fehacientemente, que estas células progenitoras provenientes de la médula ósea, tienen la capacidad de convertirse en células de otro linaje (diferente tejido), si se colocan en el sitio adecuado y reciben los estímulos especiales del órgano donde se ubicaron. Esta particularidad es la clave por la cual la Terapia con Células Madre de pulmón es exitosa, en vista de que  las células trasplantadas, con la guía de las células propias del pulmón, se convierten en tejido pulmonar y regeneran el órgano dañado. Múltiples estudios a nivel mundial confirman este hecho y los resultados del uso clínico de este procedimiento muestran que es de beneficio para los pacientes.

El enfermo de EPOC, enfisema o fibrosis pulmonar que recibe la terapia con Células Madre, mejora su capacidad pulmonar, reduce el uso del O2, mejora su calidad de vida y detiene el progresivo deterioro de sus pulmones, incluso en aquellos casos de enfermedad severa o extrema, en los que incluso ponerse en pie produce grave sensación de ahogo.

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