Uso clínico de la terapia regenerativa en enfermedades pulmonares crónicas.

2 03 2015

El presente artículo es un resumen del publicado por  Departamento de Medicina, Universidad de Roma, Tor Vergata, Roma; en el International Journal of COPD 2014:9 1389–1396.

Actualmente muchas enfermedades humanas devastadoras e intratables aparecen como resultado de la pérdida o mal funcionamiento de ciertos tipos de células en el organismo. Esto es especialmente cierto en aquellas enfermedades relacionadas con la edad como enfermedades pulmonares, enfermedades neurológicas degenerativas, diabetes tipo dos y falla cardíaca, de tal forma que los pacientes afectados por este tipo de enfermedades se ven limitados a tener como única opción de tratamiento el trasplante quirúrgico de órganos o tejidos, encontrándose con que existen muy pocos donadores de tejido y órganos como consecuencia de la diferencia entre las necesidades de órganos que existen y la cantidad disponible de los mismos.

Adicionalmente, la calidad de vida después del trasplante requiere el uso de terapia inmuno supresiva por toda la vida del enfermo, existe un alto grado de morbilidad, una pobre calidad de vida y un pronóstico variable.

La terapia regenerativa o terapia con células madre es un campo emergente de tratamiento basado en la estimulación de las células madres residentes endógenas o por la administración de células madres provenientes de un donante con el propósito de tratar enfermedades o corregir el mal funcionamiento de los tejidos dañados.Célula Mesenquimal

En forma clásica, y desde el punto de vista funcional, las células madre se definen como aquellas que se renuevan en forma clonal e indefinida a sí mismas, con capacidad de diferenciación multi potente. La terapia regenerativa es un área muy promisoria y de rápido crecimiento en el área de la investigación que incluye bioingeniería de tejidos funcionales los cuales pueden ser implantados en los pacientes, y de esta manera, pueden ser considerados como una alternativa al trasplante de órganos.

Impacto global del EPOC y las limitaciones existentes en las estrategias de manejo actual de estos pacientes

 La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) representa una causa común de morbilidad y mortalidad en todo el mundo, con un impacto sustancial y en crecimiento en la parte económica y social.

De acuerdo a la OMS, alrededor de 65 millones de personas tienen EPOC moderada o severa; más de 3 millones mueren por la enfermedad cada año, lo cual corresponde al 5% de todas las muertes en el mundo; y alrededor del 90% de las muertes por EPOC ocurren en aquellos países de ingreso bajo o intermedio. La enfermedad es la quinta causa de muerte, y se proyecta que incremente en más del 30% en los siguientes 10 años a menos que se tomen acciones urgentes para reducir los factores de riesgo especialmente el uso del tabaco. Las proyecciones sugieren que el EPOC se convertirá en la tercera causa de muerte en todo el mundo en el 2030 y su enorme impacto requiere tratamiento efectivo que pueda ser capaz de influenciar la historia natural de la enfermedad.

La inflamación crónica juega un papel central en el EPOC y se caracteriza por el incremento del número de neutrófilos, macrófagos activados y linfocitos T activados. Todo lo anterior da como resultado en la destrucción del tejido alveolar con la consiguiente formación de enfisema, inhibición de la reparación normal de los tejidos y del mecanismo de defensa (conformación de fibrosis en la vías aéreas distales) y obstrucción de las vías aéreas la cual se presenta como hiperplasia de las glándulas mucosas, fibrosis del tejido, estrechamiento de reducción del número de pequeñas bronquiolos y por colapso de la vía aérea debido a la destrucción de las paredes alveolares resultando en enfisema.

El tratamiento actual de la enfermedad incluye prevención primaria y secundaria, detección temprana de la misma, determinación del estado y la severidad, terapia con broncodilatadores y esteroides inhalados, farmacoterapia crónica, rehabilitación pulmonar y tratamiento de las enfermedades relacionadas.

Cuando se presenta el fallo respiratorio, se debe prescribir terapia con oxígeno de largo plazo, y en algunos casos (especialmente los de enfisema), cirugía de pulmón con el propósito de reducir el volumen pulmonar. La introducción y la asociación al tratamiento de los nuevos broncodilatadores es una terapéutica de primer escoge y ha tenido una significativa mejoría en la cualidad de vida de los pacientes.

Sin embargo, la terapéutica medicamentosa actual para el EPOC y la fibrosis pulmonar, no nos permite reducir la declinación progresiva de la funciones del pulmón y tampoco permite interferir con el progresivo y poco favorable avance de la enfermedad. Adicionalmente, la terapia antiinflamatoria disponible actualmente no provee beneficios en los pacientes con la enfermedad y puede tener efectos adversos. Por lo tanto, todas las opciones terapéuticas disponibles actualmente se consideran que sirven para controlar los síntomas, y no existe ningún tratamiento  medicamentoso efectivo que detenga la formación de enfisema causado por la destrucción de los alveolos, lo cual es uno de los grandes retos en el desarrollo de agentes terapéuticos para el EPOC.

Uso clínico de la terapia regenerativa en enfermedades pulmonares.

Las células madre se consideran como capaces de renovarse a sí mismas y de diferenciarse en varios subtipos celulares dependiendo de su origen y del microambiente donde residen. En humanos las células madre pueden ser divididas en dos grandes categorías: células embrionarias y células adultas.

Estas últimas están localizados en tejidos como la sangre periférica, la médula ósea, el tejido adiposo, el riñón, el hígado, el corazón y los pulmones y pueden ser subdivididas en multi potenciales (ej. células mesénquimales o MSCs) o unipotentes (células epiteliales y endoteliales), cuya tipificación está basada en su capacidad de diferenciación.

La evidencia actual indica que en el pulmón estas células pueden participar en la homeostasis de los tejidos y en la regeneración después de un daño y están localizadas dentro del pulmón en las vías aéreas distales, o en sitios distantes como la sangre, la médula ósea y otros sitios. El pulmón puede responder a la injuria y al estrés por medio de la activación de poblaciones celulares o por la sustitución de las células perdidas.

Las células madre endoteliales fueron inicialmente evaluadas y propuestas en el tratamiento de la hipertensión pulmonar. Posteriormente, y debido a la gran necesidad de encontrar terapias efectivas para tratar a estos pacientes afectados por enfermedades pulmonares crónicas ha habido un gran número de estudios de células madre y terapias celulares con el propósito de entender la biología del pulmón y sus enfermedades.

Debido a que no es difícil inyectar células exógenas dentro del pulmón a través de la vía aérea o de la circulación periférica, se espera que la eficacia de la terapia sea naturalmente alta. Actualmente, este tratamiento ofrece un abordaje real y muy interesante de una posibilidad terapéutica, que exceptuando el trasplante quirúrgico de pulmón, el resto de terapias no modifican el curso de la enfermedad.

En individuos genéticamente predispuestos o en pacientes con enfermedades pulmonares crónicas, estas células pierden en parte o completamente su capacidad regenerativa y diferencia activa y no causan una curación y restitución de los tejidos dañados en forma normal. Por lo tanto, la alveologénesis (creación de nuevos alveolos) puede ser inducida por la reactivación de vías aéreas que se encuentran inactivas.

Potencial de las células madre mesénquimales y de láser de baja potencia.

La terapia con células madre representa un abordaje terapéutico novedoso para las enfermedades degenerativas. Existen reportes en la literatura que muestran regeneración pulmonar después del uso de células provenientes de la médula ósea. De hecho, células derivadas de la médula ósea que han sido inyectadas en la circulación han podido ser recuperadas y detectadas en el tejido pulmonar.

Las MSCs son consideradas como terapia para el EPOC y la fibrosis pulmonar debido a sus efectos inmuno moduladores y a la habilidad de regenerar células tipo 1 y 2 en los espacios aéreos. Estas células derivan del mesodermo y muestran un potencial multi línea de tal forma que tienen la capacidad de dar lugar a sangre, músculo esquelético, tejido vascular, grasa y células del sistema genitourinario, así como a tejido conectivo a través del organismo.

Debido a su capacidad sin límites de renovarse, las MSCs muestran in vitro gran capacidad de expansión, buena estabilidad genética, pueden ser aisladas por aspiración de médula ósea y expandidas con gran eficacia, enviadas y manejadas en el laboratorio y trasladadas hacia la cama de los pacientes. Estas células muestran capacidades antiinflamatorias, inmuno moduladores y regenerativas. Secretan citoquinas antiinflamatorias y modifican el microambiente dentro de los tejidos dañados. También ejercen efectos inmuno moduladores por contacto directo de células a célula e inhiben la respuesta autoinmune de las células T incrementando el número de células T reguladoras.

Más aún, las MSCs son capaces de migrar hacia sitios donde hay daños de tejidos y tienen propiedades de inmuno supresión que pueden ser utilizados para trasplantes de células autólogos como heterólogos. En el 2009, un innovador estudio clínico utilizando células mononucleares autólogas provenientes de la médula ósea en pacientes con enfisema pulmonar demostraron que la administración de células autólogas (provenientes del mismo paciente) en enfermos con enfisema pulmonar es un procedimiento seguro sin efectos adversos significativos. Los reportes acerca del avance de los pacientes mostraron que en un período posterior a la infusión celular de 20 meses, los enfermos presentaron mejoría en la función pulmonar, y una caída progresiva de las condiciones degenerativas producidas por la enfermedad en términos de mantenerse o incrementarse el volumen respiratorio forzado y la capacidad vital pulmonar. También la inyección celular mejoró la condición clínica, aumentó el tiempo de tolerancia sin la utilización de oxígeno, mejoró la capacidad de los pacientes para caminar mayores distancias sin disminución de la saturación de oxígeno mejorando la calidad de vida así como la condición clínica estable.

El seguimiento hasta tres años después demostró una mejoría en los parámetros de laboratorio y de espirometría y una disminución en el proceso de la degeneración patológica de los pulmones. Además de lo anterior, los pacientes reportaron una mejoría en su condición clínica y en su calidad de vida. Éstos resultados sugieren que existe un cambio positivo en el proceso natural de la enfermedad.

Un nuevo e interesante campo de investigación es la fotobioestimulación regenerativa en la cual tiene la habilidad de mejorar las propiedades regenerativa del pulmón por medio de irradiación láser de baja intensidad. Esta terapia contempla la aplicación de radiación electromagnética y sus propiedades benéficas incluyen actividad antiinflamatoria, producción de factor de crecimiento, estimulación en la creación de nuevos vasos sanguíneos y efecto directo sobre las células madre. Estos efectos son mediados a través de un proceso que todavía no está muy definido pero que no incluye energía térmica.

Conclusión

A la fecha, la mayoría de tratamientos para el EPOC y otras enfermedades pulmonares se basan en administración de medicamentos que permitan reducir los síntomas y prevenir las exacerbaciones. Sin embargo, estas terapias no permiten cambiar la historia natural de la enfermedad. Estudios en animales y humanos han demostrado que células madre específicas derivadas de la médula ósea contribuyen en la regeneración del tejido pulmonar y a su protección, así como la administración de células madre o progenitoras exógenas o factores humorales responsables de la activación de células madre residentes constituyen una potente terapia de nueva generación para EPOC. El uso de células derivadas de la médula ósea puede permitirnos reparar y regenerar los tejidos dañados en EPOC y otras enfermedades pulmonares por medio de su anidamiento dentro del pulmón del paciente.

El Instituto Internacional de Terapias Avanzadas realizamos este tratamiento desde hace 4 años.

Si desea información:

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Resultado de Nuestra Terapia con Células Madre en Enfermedad Pulmonar Crónica en Paciente Suramericana

24 12 2013

El presente caso se trata de una paciente del sexo femenino, de 19 años de edad, residente en uno de los dos países más grandes de Suramérica quien a la edad de  13 meses inicia con fiebre. Fue llevada a su pediatra quien diagnostica neumonía y prescribe tratamiento.

72 horas después el cuadro había empeorado, y dado que en la zona había una epidemia viral, es internada en el hospital comprobándose una infección por  adenovirus. Estuvo quince días internada, le dieron de alta y  tres días más tarde, debió de ser hospitalizada de nuevo a terapia intensiva en estado crítico donde estuvo por un período de 40 días, siendo luego fue trasladada a sala de neumología hasta su alta varios meses después.

Fue enviada a casa con sonda  para su alimentación con leches, aceites y otros productos especiales; estaba distrófica, baja de peso y talla, y tuvo que volver a empezar a sentarse y caminar. Los primeros  tres años de vida fueron muy difíciles, luego tuvo la posibilidad de estar 3 meses sin oxígeno hasta que volvió a ser internada por un nuevo cuadro agudo, y desde entonces es  oxigeno dependiente hasta el día de hoy.

En años posteriores,  tuvo otras hospitalizaciones más o menos cada tres años, y a los 8 años en el mes de febrero desarrollo un neumotórax del pulmón derecho, que se resolvió por medio del tratamiento convencional. En las múltiples consultas que tuvieron ella y sus padres con diferentes profesionales médicos todos coincidieron que no existía tratamiento medicamentoso que mejorara la situación de la paciente.

En el momento de inicio de la terapia con células madre en nuestro hospital la joven pesaba 42 kg. y medía 1,48 m., su estado general era bueno y sin otras enfermedades concomitantes. Utilizaba oxígeno a 3.5 lts por minuto, BIPAP para dormir a 3 lts de O2 x minuto y presentaba disnea a pequeños y moderados esfuerzos como barrer su habitación, hacer su cama y por supuesto caminar o hacer ejercicio.

El TAC de tórax mostró pulmones extremadamente afectados y destruidos con grandes cavidades algunas con líquido. (Ver imagen)

TAC Jazmin

La paciente recibió la terapia con Células Madre en nuestro Hospital sin complicación alguna y sin presentar ningún efecto adverso. Fue dada de alta al 8° día de iniciada la terapia y la familia decidió pasar unos días en un Hotel de playa posteriormente a su salida del hospital.

Cuatro días después, y antes de regresar a su país, la paciente fue evaluada de nuevo comprobándose que se había reducido la cantidad de oxígeno utilizado en el BIPAP  durante la noche de 3 lts hasta a 0.5 lts por minuto, o sea una reducción de 2.5 lts., lo cual es extraordinario.

Dos meses después de la terapia la madre de la paciente reporta textualmente lo siguiente:

“Estimado Doctor: no le hemos escrito antes, porque acá en nuestro país los meses de agosto y septiembre, son muy raros, pasamos de temperaturas de 38 grados, a 0 grados, en estos momentos estamos de nuevo con mucho frío y lluvia, por lo cual nuestra hija ni sale.

El 14 se cumplieron dos meses del tratamiento. Las mejoras que vemos en ellas son las siguientes: tiene más resistencia, mueve objetos que antes no podía y está más activa. De realizar 15 minutos de escalador (máquina de ejercicio) pasó a hacerlo por una hora. Camina más y se detiene menos veces que antes para recuperarse, ha asistido a recitales, consumiendo menos oxigeno que lo normal en esas mismas ocasiones, sigue el oxígeno en 1,5 ó 2  lts como le había informado la vez anterior y continúa usando casi nada por la noche.

Dicen que la semana próxima va a aumentar la temperatura, de ser así, voy a llevarla a hacer la espirometria, y el análisis  de oxígeno en sangre. El segundo es más difícil porque se lo hacen en el hospital y al haber tanta gente enferma allí, el médico no quiere que aparezca por el mismo y estamos esperando que llegue la primavera. El estado de ánimo de ella es muy bueno,  y está más contenta, porque nota claramente los cambios. Bueno me despido esperando pronto poder mandarle los informes y poder saber concretamente si están mejor que los anteriores.

Saludos afectuosos de toda la familia”.

Hace unos pocos días atrás recibimos un video de la paciente donde nos dice textualmente lo siguiente:

“Hola. Ya hace tres meses y tres días del tratamiento y en ese tiempo tuve varias mejoras. En realidad son 10. Una es que duermo con menos oxígeno para el BIPAP, y bajé el oxígeno que uso durante el día a 2 lts (usaba 3.5 lts). Puedo barrer mi casa, camino hasta la estación que está a seis cuadras y lo hago sin parar, puedo hacer la cama, puedo caminar y comer a la vez y me recupero más rápido de los resfriados. Antes tardaba hasta un mes en recuperarme y ahora sólo son tres a cuatro días.

Puedo correr (mover) cosas pesadas y en el escalador (máquina de ejercicio) hago ejercicio por una hora (antes 15 minutos) y también hago abdominales todos los días. No se me endurece la panza cuando camino y ahhhh… puedo bailar cuando salgo con los amigos y bailo más de tres temas seguidos. También estoy más gorda.

Ciao y gracias por todo”…

Para confirmar los cambios referidos por la paciente y su familia, y los hallazgos clínicos anteriores, mostramos los datos de espirometría obtenidos tres meses antes y tres meses después del tratamiento los cuales han sido enviados por el neumólogo que atiende la paciente en su país de origen y quien ha confirmado por escrito los cambios observados. Los datos son los siguientes y se incluyen en un cuadro de resumen:

ESPIROMETRIAS JAZZ

En conclusión podemos decir que esta paciente, al igual que otras personas con enfermedades pulmonares crónicas tratadas con células madre, muestra una mejoría clínica confirmada por cambios leves en la espirometría, en una enfermedad que hasta ahora no responde a ningún otro tipo de tratamiento. La paciente deberá de mantenerse en observación y seguimiento continuo para determinar a mediano y largo plazo su evolución.





La Terapia con Células Madre mejora los Pacientes con EPOC y Enfermedades Pulmonares.

3 10 2011

La EPOC y la fibrosis pulmonar continúan siendo dos de las enfermedades pulmonares más frecuentes y de mayor incidencia en USA y Latinoamérica. Millones de personas que por años han pasado expuestos al humo del cigarrillo o al de las biomasas como la leña y otros, padecen de estas enfermedades que hasta hace poco tiempo no tenían ninguna alternativa de tratamiento médico.

Sin embargo, desde hace unos 10 años a la fecha, las investigaciones en este campo han avanzado considerablemente hasta el punto de que ya disponemos de un tratamiento cuyos resultados son positivos: reducen la dependencia del oxígeno, mejoran la calidad de vida del paciente, es de corto plazo (alrededor de una semana) y de muy bajo riesgo. Nos referimos a la Terapia con Células Madre provenientes del propio paciente.

Este tipo de tratamiento es una variante de los procedimientos hematológicos que durante más de 50 años han sido parte del arsenal terapéutico de los especialistas en enfermedades de la sangre. El procedimiento se basa en el hecho, científicamente demostrado, de que todos los tejidos  del cuerpo poseen algún tipo de célula progenitora capaz de regenerar los tejidos, incluyendo el sistema nervioso y el respiratorio.

En el caso del pulmón, las Universidades de Harvard (USA) y Parma (Italia) han demostrado más allá de toda duda, la presencia de células residentes en el pulmón que son capaces de crear nuevos alvéolos, bronquiolos y vasos sanguíneos humanos, aún cuando estas células hayan sido trasplantadas a un ser de otra especie. En estos experimentos, los científicos marcaron células madre pulmonares humanas y las trasplantaron en ratones donde se comprobó que dichas células generan nuevo tejido pulmonar con características y ADN humano dentro de estos animales. La respuesta a la pregunta de porque el pulmón no se regenera él solo si posee estos recursos, es debido a que este tipo de células son extremadamente escasas dentro del órgano y no alcanzan a cumplir su función regeneradora.

Por otro lado, hay áreas en el cuerpo humano donde las células madre son más abundantes. La médula ósea es uno de esos sistemas en los cuales la capacidad de regeneración es extremadamente alta, de tal forma, que todo individuo cada 120 días renueva por completo su sangre (especialmente sus células) a partir de una serie de células madres ó progenitoras que se convierten en células sanguíneas o se dividen en otras células progenitoras iguales a su antecesora, manteniendo la capacidad de producir tejido sanguíneo durante toda la vida de la persona, sin que se agote la existencia de las mismas.

Pero esto no es todo. Se ha comprobado fehacientemente, que estas células progenitoras provenientes de la médula ósea, tienen la capacidad de convertirse en células de otro linaje (diferente tejido), si se colocan en el sitio adecuado y reciben los estímulos especiales del órgano donde se ubicaron. Esta particularidad es la clave por la cual la Terapia con Células Madre de pulmón es exitosa, en vista de que  las células trasplantadas, con la guía de las células propias del pulmón, se convierten en tejido pulmonar y regeneran el órgano dañado. Múltiples estudios a nivel mundial confirman este hecho y los resultados del uso clínico de este procedimiento muestran que es de beneficio para los pacientes.

El enfermo de EPOC, enfisema o fibrosis pulmonar que recibe la terapia con Células Madre, mejora su capacidad pulmonar, reduce el uso del O2, mejora su calidad de vida y detiene el progresivo deterioro de sus pulmones, incluso en aquellos casos de enfermedad severa o extrema, en los que incluso ponerse en pie produce grave sensación de ahogo.





Universidad de Nápoles Confirma que las Células Madre Adultas pueden ser utilizadas en la Reparación Y Regeneración de Pulmones Dañados.

11 07 2011

“Recientes estudios han revelado que las células madre adultas humanas derivadas de la médula ósea contribuyen a la regeneración y protección del tejido pulmonar, de tal forma que la administración de células madre exógenas es una terapia potente de nueva generación para tratar la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)”

Esta es la aseveración que el Dr Bruno D’Agostino y colaboradores de la Universidad de Nápoles (Italia) publicaron en Octubre del 2010 en la revista Expert Opinion on Biological Therapy, medio de comunicación científico de carácter internacional que publica artículos, revisiones y estudios de investigación originales sobre todos los aspectos de la terapia biológica, proveyendo opiniones expertas en cada uno de estos campos.

En esta comunicación  el lector encontrará un breve resumen de este interesante artículo. (Expert Opin. Biol. Ther. (2010) 10(5).

La médula ósea del humano contiene células madre hematopoyéticas (HSCs), las cuales pueden diferenciarse en cada una de las células sanguíneas adultas, y  células madre mesenquimales capaces de convertirse en grasa, hueso, cartílago y en otros tejidos mesenquimatosos. Muchos estudios han demostrado que las células madre derivadas de la médula ósea son capaces de producir en vivo y en el laboratorio, una serie de células de tipo no sanguíneas, convirtiéndose en las mejores candidatas para ser usadas en la reparación pulmonar. De todas las células madre o células con actividad progenitora del humano, las únicas usadas en forma extensa en terapias celulares son las provenientes de médula ósea.

 En pacientes a quienes se les ha tratado con trasplante alogénico de médula ósea  (de un donante) por enfermedades como son los cánceres de la sangre, se ha demostrado que existe un fenómeno llamado quimerismo tanto de células epiteliales como endoteliales. Lo anterior quiere decir que en las personas receptoras de estos trasplantes se pueden encontrar células de dos tipos diferentes o con más de un set de ADN, lo cual significa que unas  pertenecen al donante y otras al paciente. Estos hallazgos  se repiten en pacientes hombres que han recibido células trasplantadas de una mujer, habiéndose demostrado que el anidamiento de las células trasplantadas se lleva a cabo principalmente en las áreas de lesión.

Esta última observación es consistente con otros reportes en el cual el anidamiento de células madre fue mayor en los tejidos dañados, como por ejemplo en aquellos que han recibido radiación.  Lo anterior se apoya en la noción de que la lesión preexistente incrementa la movilización y la captación de las células derivadas de la médula hacia el área de inflamación. Por consiguiente, hay evidencia que el estímulo inflamatorio incrementa la salida de factores solubles a partir de las células epiteliales del pulmón dañado, el cual es capaz de jugar un papel importante en la atracción de las células madre provenientes de médula ósea.

Recientemente, además de las células derivadas de la médula ósea, las células mesenquimales han emergido como modalidad de tratamiento en varias enfermedades inflamatorias debido a sus propiedades anti inflamatorias e inmunomoduladoras. La primera evidencia de estas propiedades y del potencial de las MCSs en las enfermedades pulmonares se publicó al inicio de la esta década.

 El Global Strategy for the Diagnosis, Management, and  Prevention of Chronic Obstructive Pulmonary Disease (GOLD) define el EPOC como una enfermedad prevenible y tratable con algunos efectos extra pulmonares significativos que contribuyen a la severidad en cada uno de los pacientes.

Esta enfermedad es causa común de morbilidad y mortalidad a nivel mundial y representa actualmente, la 5ª causa de muerte en países desarrollados y se espera un incremento de su prevalencia en las décadas venideras.

El fumado se considera el mayor factor de riesgo para desarrollar la enfermedad y representa el 80-90% de los casos. De hecho, la inhalación de partículas nocivas como humo de cigarrillo, causa la aparición de células inflamatorias particularmente neutrófilos, macrófagos y linfocitos CD8 dentro de las vías aéreas liderando la inflamación crónica.

 De acuerdo a las más recientes guías de tratamiento, las terapias disponibles actualmente, tanto farmacológicas como de otros tipos, son esencialmente sintomáticas con excepción de dos acciones que pueden incrementar las expectativas del paciente: a) cesar de fumar y B) oxigenoterapia por largo tiempo en personas con fallo respiratorio.

 A diferencia de lo apuntado antes, las células mesenquimaleds (MSCs) son consideradas como una nueva  terapia en EPOC debido a sus efectos inmunomoduladores así como por la habilidad que poseen para regenerar  las células pulmonares tipo I y II dentro de los espacios aéreos.

Las MCSs son células madre de origen no hematopoyético sino mesodermal que presentan un gran potencial de crear nuevas células de linaje diferente, y tienen la capacidad de convertirse en musculo esquelético, sangre, grasa, tejido vascular y urogenital, además de tejido conectivo en todo el cuerpo.

Debido a su ilimitada capacidad de autorenovarse, estas células presentan un gran potencial de expandirse. Además, muestran estabilidad genética, son fácilmente obtenibles por aspirado de médula, se expanden con gran eficiencia, se pueden trasladar con facilidad del laboratorio a la cama del enfermo y son compatibles con diferentes métodos de formulación y aplicación a los pacientes.

Las MCSs son capaces de migrar a los sitios de lesión y tienen fuertes propiedades antiinflamatorias por lo que pueden ser usadas exitosamente en trasplantes para el mismo paciente o provenientes de donantes. Además de lo anterior, son capaces de de proteger los tejidos pulmonares por la supresión de mediadores inflamatorios.

Por lo tanto, los procedimientos basados en células madre representan una nueva terapia para la EPOC en sustitución de otro tipo de tratamiento efectivo. En estos procedimientos las células actúan como fabricas celulares produciendo mediadores que estimulan la reparación de los tejidos,  induciendo a las células pulmonares o produciendo una respuesta beneficiosa de los tejidos circundantes. En cualquier caso, el efecto generalizado es la mejoría de la supervivencia de las células madre como la mejoría de las condiciones del tejido.

Opinión del experto

 Los estudios antes mencionados proveen evidencia directa que las MCSs y otras células madre pueden ser usadas para tratar la EPOC y otras enfermedades pulmonares, aunque el mecanismo exacto de cómo se realiza el proceso deba de ser mejor entendido.

 Las células MCSs humanas se obtienen directamente del propio paciente, y su uso subsecuente en el tratamiento de los enfermos tiene la ventaja de que, en vista de que las MCS son autólogas, no serán rechazadas después de la terapia.

A pesar de su baja capacidad de anidar en el pulmón para diferenciarse en células del órgano, tienen efectos benéficos en el paciente. Muchas observaciones proveen evidencia que las MCSs actúan por medio de una combinación de efectos paracrinos  que estimulan la expansión, el anidamiento y diferenciación de las MCSs en células epiteliales alveolares, células endoteliales, fibroblastos y células epiteliales entre otras, regenerando el tejido pulmonar del enfermo.









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